Subyacen a la misión y visión institucionales
los siguientes valores, inspirados por su fundador, Miguel Ángel
Castro Carazo, que sirven como base de la cultura organizacional.
Honestidad
“No se triunfa con el dinero que quema las manos y la conciencia.
Quienes han amasado su fortuna con lágrimas ajenas, estrujando al
necesitado, explotando al pueblo, se han distanciado de su propia
conciencia y han cambiado su felicidad por un puñado de monedas.
Solamente las satisfacciones del espíritu son las verdaderas y las
hondas. Y estas se adquieren tratando a los demás como quisiéramos
ser tratados por ellos”.
Sinceridad
“Debemos tener la firme convicción de que el mundo estará de nuestra
parte, siempre que seamos sinceros con nosotros mismos y con lo
mejor que llevamos de nuestro ser”.
Solidaridad
“El mundo está compuesto de dos clases de personas: las que viven
para sí mismas, buscando riquezas y bienes materiales- que son
precisamente los causantes de las guerras y de la pobreza- y las que
viven dando de sí, pensando en el prójimo y procurando servirle sin
buscar recompensa: estas son las que traen paz y prosperidad. Usemos
de nuestra libertad para colmarla de paz y de prosperidad. Pensemos
un poco más en nuestros semejantes y un poco menos en nosotros
mismos”.
Sensibilidad humana
“El hombre no puede ni debe vivir sumido en la materialidad, porque
a eso no podría llamarse vida. La vida es lo real, lo verdadero, lo
eterno: lo que atañe al espíritu. Lo demás es transitorio y, por
consiguiente, deleznable. Solo vive quien lleva un alma dentro de su
cuerpo y quien tiene en ella sensibilidad”.
Justicia
“Alcanzar éxito es ejecutar nuestro trabajo lo mejor que podamos,
ser justos con el prójimo”.
Ética
“Alejémonos del camino fácil, que siguen algunos en sus negocios y
en sus relaciones con el público, y que consiste en pensar que la
ética no es más que un en trabamiento que obstaculiza los esfuerzos
y la energía desarrollada por ellos, para conseguir ganancias
fáciles, por medios no del todo lícitos. Hay hombres que carecen de
principios de ética y que no son deseables en los negocios”.
Responsabilidad
“Es preferible no prometer nada, que dejar de cumplir lo que hemos
ofrecido”.
Determinación
“Nada que valga la pena llega al hombre que se sienta a soñar, si no
pone la acción detrás, para convertir el sueño en realidad. Un
espíritu indomable y la determinación de triunfar pueden vencer las
más tremendas circunstancias”.

